Cultura salva la crisis del Arqueológico debilitando el resto de museos estatales
El pasado viernes 10 de enero, los representantes de la Secretaria de Estado de Cultura se sentaron con los sindicatos para comunicarles la solución que van a dar a la crisis de los vigilantes del Museo Arqueológico Nacional (MAN): devolverán a los antiguos trabajadores que salieron cuando éste cerró para ser reformado de arriba abajo, por más 60 millones de euros (30 del proyecto museográfico y más de 30 por la obra civil). Por Peio H. Riaño

Tal y como informó este periódico, todos los servicios del museo estaban contratados (desde la cafetería a la tienda) para la inauguración, pero no había vigilantes de seguridad. Durante los dos cierres paulatinos del museo, en 2008 y en 2011, los 56 empleados públicos, que velaban por la integridad de uno de los centros culturales más importantes de Europa, fueron recolocados en otros museos estatales. Muchos de ellos, como el Museo Sorolla, el Museo del Traje o el Museo del Romanticismo, normalizaron su oferta y pudieron abrir por la tarde con este inesperado refuerzo.

La Dirección General de Bellas Artes –Ministerio de Educación, Cultura y Deporte- no supo cómo solucionar el problema. Entre las ideas que barajaron destaca la de reciclar conductores del parque móvil, que en estos momentos no tienen trabajo por recorte de coches. El director de Bellas Artes, Jesús Prieto, y el subdirector general de Museos Estatales, Enrique Varela, lanzaron la brillante propuesta a los trabajadores que no trabajaban, pero recibían su salario, para ir a un nuevo puesto laboral, en el que sí trabajarían (incluidos fines de semana). Resultado: se presentó un conductor voluntario para casi un centenar de plazas de vigilante que necesitaba –según los sindicatos- el nuevo museo.

Durante las tres reuniones que mantuvo el equipo del Ministerio con los sindicatos en 2013 transmitieron su preocupación, porque reconocían no saber de dónde sacar el personal. Tampoco querían sacar un concurso de empleo público para cubrir las plazas necesarias. Los antiguos empleados regresarán, pero no son suficientes para cubrir el museo reformado, con más espacio expositivo.

La solución que han tomado pone en riesgo al resto de los museos estatales y agrava la ya de por sí delicada situación. Se aprovechará el Concurso de traslados del personal laboral del convenio único para recibir a los trabajadores que quieran salir de sus museos para ir al MAN.

El parchís de la colocación

De esta manera, además de dejar a los museos estatales sin el personal del MAN –y que tanto ha ayudado en los buenos resultados de visitas del Sorolla, por ejemplo-, habrá 31 plazas que serán cubiertas –según las previsiones de Cultura- por otros empleados que recalen de otros museos o de cualquier parte de la Administración. El roto puede ser muy grande.

Para rizar más el rizo de la precariedad, es muy probable que haya personal que abandone esos museos que se encuentran en condiciones ruinosas por un empleo más saludable en cualquier otro lugar de la Administración, como avisan los sindicatos a este periódico. Todo está en el aire.

Y mientras se resuelve el entuerto del macro-concurso, que atañe a casi 900 personas, serán contratadas 31 personas interinas, que está por ver si saldrán de una lista de candidatos de las filas del paro o de la bolsa de personal de museos estatales. Trabajarán hasta la llegada de la plantilla definitiva. Enrique Varela tampoco ha contestado a este periódico directamente, pero las fuentes de la Secretaría de Cultura que han atendido a las preguntas aseguran que "después de un riguroso estudio de plantilla, se cubrirán las necesidades del MAN con 78 vigilantes de sala". Los sindicatos explican que las necesidades del nuevo MAN son para más de ochenta trabajadores.

El cierre del Museo de América

Ambas partes celebran el hecho de que no se hayan privatizado estos puestos de trabajo. Lamentablemente, no se crea empleo, sino que se recoloca el existente. En la última reunión, Enrique Varela alabó la actuación –tal y como ha podido saber El Confidencial-, porque el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas no era partidario de esta recolocación de empleados.

El peor parado de este movimiento es el Museo de América, que se verá forzado a cerrar por la tarde ante la marcha de vigilantes. "Cultura distribuirá a los trabajadores de este turno por los museos que considera que tienen una mayores necesidades y que son el MAN, Sorolla, Romanticismo y Antropología", según fuentes sindicales. "Es lamentable tener que asistir al cierre de un servicio por falta de presupuesto que permita ampliar las plantillas actuales", se lee en el comunicado interno de otro de los sindicatos implicados.

La Secretaría de Estado de Cultura justifica este cierre por las visitas: "Este museo amplió su horario a jornada de tarde hace tres años. Transcurrido este tiempo, se ha podido comprobar que la ampliación de horario a la tarde no ha tenido los resultados esperados en cuanto a demanda ciudadana, registrando una media de visitas exigua (una media anual de 51 visitantes, en horario de tarde, al día, según datos 2012). Esta circunstancia justifica la decisión de aprovechar el personal de jornada de tarde de este museo para cubrir las necesidades del MAN".

Sin embargo, en las cifras oficiales que se han podido conocer esta semana queda claro que el crecimiento de visitantes en un 12,3% del Museo de América en el último año confirma su crecimiento imparable desde el último lustro y la falsa argumentación que da el Ministerio de Cultura. En 2009 tenía 47.621 visitantes al año y en 2013 tuvo 71.541, un 50,2% más, según estos datos del propio ministerio. La excusa del equipo de Prieto, con Enrique Varela a la cabeza queda desmontada.

Apertura, el 20 de marzo

A estos cuatro museos se desplazarán 34 vigilantes de varios museos para tapar el roto que causan los regresados del MAN: del Museo de América salen 18; del Museo del Traje se marcharán 3 personas del turno de tarde; del Museo Cerralbo, 6 personas; del Museo de Artes Decorativas, 7 personas. "La medida deja la atención y vigilancia de esos museos en un estado de precariedad, porque ya estaban muy bajos de personal", aclaran los sindicatos. La directora del Museo Nacional de Escultura, María Bolaños, reconocía en entrevista a este periódico que trabajan "siempre en la cuerda floja, porque no sabemos los presupuestos". Tras estas declaraciones, Enrique Varela manda callar a los directores de los museos estatales.

A la pregunta por el estado en el que quedan los museos estatales damnificados, la Secretaría de Cultura contesta que "todos los museos estatales mantienen sus horarios actuales de apertura, con la excepción de la reducción de horario del Museo de América. De tal modo, que la prestación del servicio público de los museos estatales se mantiene en todas las instituciones". Pero no con el mismo número de trabajadores.

Al parecer, los responsables de Cultura "querían resolver para abrirlo rápido". Tenían en mente últimos de febrero, pero la fecha más probable será el 20 de marzo, que es cuando se cumplen 147 años desde su creación, por real decreto de Isabel II, en 1867. De ser así, a las pocas semanas inaugurarían la gran exposición dedicada al tesoro de Nuestra Señora de las Mercedes, en colaboración con Acción Cultural Española (AC/E).

Fuente: elconfidencial.com
 
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